Somos familia. Somos vida. Y hay un lugar para ti.
Esas dos frases están pintadas en la pared de nuestro santuario, y no son un adorno. Describen exactamente lo que somos: una congregación pequeña donde la gente se conoce por nombre.
Aquí nadie pasa desapercibido. Si vienes un domingo, alguien te va a saludar. Si faltas dos, alguien va a preguntar por ti. Así es como entendemos la palabra iglesia: no un edificio ni un programa, sino una familia que camina junta.
Creemos en Jesucristo como Señor y dueño de nuestra vida, y en la Biblia como la Palabra de Dios que transforma. Predicamos la Palabra completa, semana tras semana, porque creemos que es la que cambia vidas — no nosotros.

Para que llegues tranquilo, sabiendo qué va a pasar.
No hay código de vestimenta. Unos vienen de traje y otros en jeans. A nadie le importa, y a Dios tampoco.
Tenemos banda: batería, congas, teclado y voces. La música es alegre y se canta en español.
Empezamos a las 2:00 PM con alabanza, luego viene la predicación de la Palabra. Puedes entrar y salir con libertad.
Somos una iglesia de familias. Nadie se molesta si un niño hace ruido.
No pedimos que los visitantes se pongan de pie ni se presenten al frente. Puedes venir, sentarte y escuchar.
Los pastores oran contigo al terminar el servicio. Solo acércate — o llama durante la semana.
Los niños
Una de las preguntas que más nos hacen las mamás es si hay algo para sus hijos. La respuesta más honesta que tenemos es una foto: los niños de esta iglesia empacando cajas de Operation Christmas Child — juguetes, ropa y útiles escolares para niños de familias de escasos recursos.
Ese día llenaron 18 cajas. Las llenaron ellos, una por una, con la pastora Teresita al lado. No es una manualidad para entretenerlos: es la misma obra social que la iglesia hace afuera, hecha por los más chicos.
Si vienes con hijos, tráelos. Y si quieres saber qué hay para ellos un domingo en concreto, llama antes y pregunta — te contestamos sin rodeos.
Y no todo es trabajo: hay juegos, hay piñata y hay fiesta, con gente de la iglesia a cargo. Lo que no vas a encontrar aquí es a qué hora ni qué día, porque eso cambia — para eso está el teléfono.